El Hogar

La vida actual, nos ocupa gran parte de nuestro tiempo, llegamos a casa cansados y con toda una carga del acontecer diario, el estrés laboral, el tráfico, los problemas económicos, en fin la tensión del día nos agobia, y nos queda poco tiempo para dedicarlo a la familia, sea usted soltero o casado todos tenemos una familia.

He conocido casos de personas que tienen su familia en el exterior o viviendo uera de su ciudad  y lamentablemente el quehacer diario no les alcanza el tiempo para hacer una larga llamada o para escribir un email a su familia donde le exprese su cariño y sentir. Hoy en día vamos creciendo en familias llenas de estrés y problemas, desarrollando en sus integrantes, carencias afectivas, inseguridades, y sensación de soledad.

La familia debe ser el soporte emocional y seguridad de cada integrante, un núcleo familiar lleno de amor, que sabe oír, que se apoyan mutuamente, será una familia sana y con valores internos, que lo ayudaran a crecer y a transitar la vida.

¿Cuantos padres desconocen lo que les pasa a sus hijo, como se sienten internamente, como actúan, cuáles son sus carencias? Son muchos.

No nacimos con el manual de cómo ser hijos, ni de cómo ser padres, ni esposos, pero si nacimos con la facultad de discernir y razonar lo que nos acontece, pero a veces les damos prioridad a todo nuestro mundo laboral y de amistades y dejamos a un lado a la familia, no, gran error, la familia es el núcleo más importante en nuestras vidas.

Debemos encontrar el tiempo para dedicarlo a la familia, conversar con los hijos, con la esposa o esposo, con los padres, con los hermanos, en fin con la familia que nos circunda, y no solo es hablar, es entrar en su mundo y comprenderlo, compartir opiniones, darles consejos sin agredir, trasmitirles valores y lo más importante es el amor.

Y el amor no es solo decir te amo, el amor es trasmitir con cada acto, con cada situación que se presente negativa o positiva, que cada paso que se da, es por amor a la familia, que toda decisión está acompañada como base la familia.

Compartir tiempo de calidad para reforzar las relaciones entre los miembros de la familia, expresar y dejar a sus integrantes expresar a los integrantes de su familia, sus temores, sus dudas, sus aspiraciones, sus sentimientos, afectos, y emociones, tratando de darle la mejor respuesta, para así establecer el hilo conductor de la familia que es el respeto y el amor.

La diversión juega un papel importante en nuestras relaciones, no todo debe ser responsabilidades y deberes, también debemos tener un tiempo para la diversión familiar, sea salidas en familia o simplemente en casa, debemos reír, hacer el momento juntos divertido, relajante, que la comunicación sea placentera, esto da seguridad y crea lazos afectivos fuertes en los integrantes de la familia.

Use el juego, los chistes, comparta los quehaceres del hogar entre todos, cocinen juntos, bailen, canten, dibujen, jueguen, vean películas juntos, todo esto nos ayudara a desarrollar la personalidad e inteligencia y mejorar la sociabilidad y será la manera perfecta para conocer las habilidades, destrezas y deficiencias de cada uno de los integrantes de la familia, para ayudarlos a mejorar o reforzar bien sea el caso.

Solo usted conoce su familia, cada núcleo familiar es una formula dada por el conjunto de sus integrantes, sea creativo use su inteligencia para que cada uno participe y sea agradable el momento.

Utilice el juego si tiene niños pequeños, diviértase con ellos, juegue cuando lo bañe, comparta sus juegos e imaginación, vuélvase niño en ese momento y juegue libremente, con esto reforzará el auto estima del niño y desarrollara sus facultades e inteligencia, abráselo, dele muchas manifestaciones de cariño mientras juega, felicítelo cada vez que logre realizar el juego, y si no lo puede lograr ayúdelo a realizarlo, dígale; ¡si se puede! ¡Volvamos a comenzar!

Si tiene adolescentes, conozca sus aspiraciones, sus gustos, sepa oír y no lo critique en el momento, piense, y después en alguna oportunidad dígale los pro y los contra de sus actos o de las decisiones que va a tomar, deje que sus amigos vayan a su casa, así podrá observarlos de cerca y saber quiénes son, prepare comida para ellos, deje que oigan la música que les guste, guíelos siempre con amor, los hijos no son una extensión idéntica de sus padres, los hijos son  individuos, con características familiares comunes, pero se debe dejar que sean ellos, no los critique busque la manera que sus defectos mejoren pero colocándolos como virtud, por ejemplo: yo tengo un hijo que sus hermanos decían que era flojo, y yo los corregía y les decía no!

El es un hombre con paciencia, el piensa mucho como va a hacer las cosas, en mi interior sabia que era flojo, pero no deje que el lo creyera, se lo convertí en paciencia, pero a solas le decía, me encanta y admiro tu paciencia, pero en algunos casos debemos actuar rápido y realizar las responsabilidades que tenemos en forma más efectiva, porque las virtudes también se pueden convertir en nuestro peor enemigo, y así lo fui llevando, hoy en día es un gran Medico.

No le diga nunca a su hijo que es bruto, o que todo lo hace mal, dígale que no ha aplicado la mejor técnica, o que el es muy inteligente, pero que debe pensar cual es la mejor opción o concentrarse bien en lo que está haciendo, en fin usted debe buscar la forma de educar sin agredir, sin maltratar la estima y el amor propio de los niños.

La mejor educación se recibe del ejemplo de los padres, así que sea cuidadoso en su actuar, los valores se fijan con la actuación familiar, de ejemplo para que sus hijos reciban la mejor educación.

No le deje la educación de sus hijos solo al colegio, el colegio imparte enseñanza, el hogar imparte educación.

Abrace y diga cuanto ama a cada miembro de su familia, demuestre alegría al llegar a su casa, y tendrá el oasis familiar que usted necesita para ser una familia sana.